Anhelar la comunión con Dios




"Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía."
Salmo 42:1








"¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?" Verso 5.
Al venir las adversidades a nuestras vidas, es natural sentirnos abatidos o deprimidos, sin embargo, cuando recordamos las promesas de Dios para con nosotros, una luz brilla al final del tunel. Recordar cómo es nuestro Dios, su bondad y misericordia; sus propósitos; hacen que la paz vuelva a nuestros corazones. El salmista en este capítulo 42; tiene como clímax de su situación de prueba, el que al final de todo; ha de alabar a su buen Señor.
Las pruebas, y los momentos duros de la vida, Dios las utiliza para parecernos más a Cristo.
Cuando venga la adversidad a tu vida; recuerda las promesas y las obras de él a través de la historia.

Att. Hermano Marvin.


Visita:

Suscríbete a esta página o a mi
si te ha sido de bendición.


Que el Poderoso te continué bendiciendo. Saludos.
#Marvingera
Salmo 119:111

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Los que guardan sus testimonios, y de corazón le buscan. Salmo 119:2

Salmo 119 5 ojalá fueran ordenados mis caminos

Bienaventurados los perfectos de camino. Salmo 119:1